Quinton Aaron, reconocido por su papel protagónico como Michael Oher en la aclamada película Un sueño posible, compartió detalles sobre su ardua lucha por recuperar la movilidad tras sufrir un derrame medular que lo dejó paralizado de la cintura para abajo.
En una reciente entrevista con Us Weekly, el actor de 42 años expresó su firme determinación de volver a caminar, describiendo el largo y desafiante proceso de rehabilitación que enfrenta.
El episodio que alteró drásticamente la vida del actor ocurrió en enero de este año. Quinton Aaron relató que una noche se acostó con un intenso dolor de espalda y, al despertar, se encontró sin sensibilidad ni movimiento en sus piernas.
Tras ser trasladado de urgencia a un hospital, su condición se agravó, llevándolo a un coma y, posteriormente, a sufrir un paro cardíaco.
Quinton Aaron tuvo que ser reanimado en más de una ocasión, una experiencia que, según sus propias palabras, incluyó una visión de Jesús durante uno de los momentos en que perdió sus signos vitales.
Actualmente, el intérprete se encuentra en un centro de rehabilitación, donde se somete a diversas terapias enfocadas en restaurar su fuerza y movilidad.
Un camino de recuperación y fe
Quinton Aaron explicó que realiza ejercicios específicos para fortalecer sus brazos, la parte superior del cuerpo y el abdomen, buscando mejorar su capacidad para sostener su propio peso.
A pesar de la parálisis, Aaron conserva cierta sensibilidad en sus piernas y abdomen, pudiendo percibir el tacto, aunque la sensación de dolor aún no es la misma.
Un momento crucial en su recuperación ocurrió cuando identificó un movimiento involuntario en una de sus piernas.
"Una noche estaba acostado viendo una película, me sobresalté por algo en la televisión y mi pierna se movió", contó. Este suceso, que compartió con su representante, fue interpretado como una señal esperanzadora. "Le dije: 'Te lo dije, voy a volver a caminar'", afirmó el actor, quien mantiene una fe inquebrantable en su recuperación.
Los médicos que atienden a Quinton Aaron han confirmado que la presencia de movimiento en algunas articulaciones y la capacidad de sentir determinadas zonas son indicadores positivos y representan posibilidades reales de recuperación.
El actor ha recibido varias señales de avance a lo largo de su proceso, lo que refuerza su optimismo y su objetivo principal: volver a caminar y retomar actividades físicas que disfrutaba, como correr y nadar.
El problema de salud que desencadenó la parálisis fue una infección que se propagó por su torrente sanguíneo, afectando la médula espinal y los pulmones, lo que finalmente provocó el derrame.
Quinton Aaron atribuye gran parte de su fortaleza y perseverancia a su fe, considerando su supervivencia como una segunda oportunidad de vida.




