El jugador de la Selección de Uruguay murió y resucitó durante la semifinal del Mundial Suiza 1954.
La Selección de Uruguay había ganado el Mundial Brasil 1950 en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro. Era la segunda Copa del Mundo de la FIFA que ganaba en 20 años de historias de estos eventos de la FIFA. La "Celeste" vivía momentos indescriptibles dentro de su historia futbolística, ya que años atrás también había logrado el bicampeonato en el futbol de los Juegos Olímpicos. Uruguay llegó al Mundial Suiza 1954 con la intención de defender el título logrado cuatro años atrás en Brasil, pero un nuevo suceso puso a los uruguayos en los libros de la historia. Esta vez, por la muerte y resurrección del futbolista Juan Hohberg durante la semifinal disputada ante Hungría, la cual finalmente perdió.
La muerte y resurrección de Juan Hohberg
Juan Eduardo Hohberg nació en Alejo Ledesma, Córdoba, un 8 de octubre de 1927, pero se nacionalizó uruguayo y logró defender la camisola celeste durante la Copa del Mundo de la FIFA Suiza 1954.
Uruguay ganó su grupo en la fase primera del Mundial 1954 por arriba de Austria, Checoslovaquia y Escocia. Llegó a semifinales luego de eliminar en cuartos de final a Inglaterra. Pero la semifinal quedó marcada por un hecho extremo.
El 30 de junio en Lausana (Stade de La Pontaise), Uruguay enfrentó a Hungría por el boleto a la final del Mundial 1954.
Hungría llegaba como favorito, con un equipo invicto y considerado el más poderoso de la época y no defraudaron. Los húngaros iban al frente 2-0 en el marcador, con anotaciones de Zoltán Czibor y Nándor Hidegkuti.
En los minutos finales del encuentro, Juan Eduardo Hohberg ‘se echó al equipo al hombro’ y marcó el primer gol al minuto 75 y le devolvió la esperanza a Uruguay.
Once minutos después, al 86′, Hohberg quedó mano a mano con el arquero húngaro, quien intentó arrebatarle el balón. Pese a que la pelota se adelantó ligeramente, el uruguayo remató con potencia para marcar el 2-2. El partido se fue a tiempo extra.
La celebración uruguaya y del público fue eufórica. Sin embargo, la alegría estuvo a punto de convertirse en tragedia. Instantes después del festejo, Juan Eduardo Hohberg se desmayó en el campo de juego.
Su cuerpo no daba señales de vida. De inmediato, los masajistas del equipo uruguayo, Juan Kirchberg y Carlos Abate, intentaron reanimar al futbolista. Tras recibir masajes en el pecho, ‘El Verdugo’ recuperó el conocimiento y, pese a su evidente debilidad, volvió a la cancha.
Al final, Uruguay terminó perdiendo la semifinal 4-2, pero su jugador volvió a su país como el gran guerrero uruguayo.
*Con información de El Financiero.


