El Atlético de Madrid ha alzado la voz tras el polémico arbitraje sufrido en su reciente enfrentamiento ante el FC Barcelona, solicitando formalmente explicaciones al Comité Técnico de Árbitros (CTA). La entidad rojiblanca considera que existió una evidente disparidad en la aplicación de criterios en jugadas similares, lo que, a su juicio, compromete la integridad de la competición. Desde el club se insiste en que resulta "imposible competir" cuando las reglas no se aplican de manera uniforme, especialmente en decisiones influenciadas por el VAR.
El foco principal de la controversia se sitúa en una acción protagonizada por Gerard Martín sobre Thiago Almada al inicio de la segunda mitad. El defensor azulgrana impactó con dureza en el tobillo del jugador rojiblanco, una jugada que el árbitro Mateo Busquets sancionó inicialmente con tarjeta roja. Sin embargo, tras la intervención del VAR y la revisión en el monitor, la decisión fue rebajada a tarjeta amarilla, generando desconcierto tanto en el banquillo como en la grada.
El Atlético de Madrid exige explicaciones
El entrenador del Atlético, Diego Simeone, no dudó en calificar la acción como una "jugada clara", subrayando que el contacto implicaba un riesgo evidente para la integridad física del rival. Además, el club recordó una jugada similar ocurrida en otro encuentro de LaLiga, donde una acción prácticamente idéntica sí fue catalogada como juego brusco grave y sancionada con expulsión directa. Esta comparación ha reforzado la percepción de inconsistencia en los criterios arbitrales.
A la polémica se suma otra acción clave del partido: la expulsión de Nico González tras una entrada sobre Lamine Yamal. Inicialmente sancionada con segunda tarjeta amarilla, la jugada fue revisada por el VAR, que recomendó al árbitro considerar una tarjeta roja directa por impedir una ocasión manifiesta de gol. El audio de la conversación arbitral, publicado posteriormente, ha sido duramente criticado por el Atlético, que considera que desde la sala de VAR se condicionó la decisión antes de la revisión completa.
En este contexto, el club rojiblanco ha decidido dar un paso más allá y exigir una explicación oficial al CTA, defendiendo al mismo tiempo su respeto por el estamento arbitral. No obstante, también han señalado que la actuación del VAR, lejos de ayudar, puede perjudicar a los propios árbitros de campo. La polémica reabre el debate sobre el uso de la tecnología en el fútbol y la necesidad de garantizar criterios claros y coherentes que aseguren la equidad en la competición.



