Guatemala ha lanzado una campaña de vacunación intensiva para contener un brote de sarampión que se ha extendido por varias regiones del país. La iniciativa, basada en una estrategia de "microplanificación territorial", prioriza la inmunización en los municipios de Guatemala, Mixco y San Juan Sacatepéquez, buscando proteger a la población más vulnerable y a los sectores económicamente activos.
La doctora Ericka Gaitán, médica epidemióloga, responsable de la vigilancia de enfermedades prevenibles por vacunación del Departamento de Vigilancia y control de la Dirección de Epidemiologia y Gestión de Riesgo del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, brindó detalles del tema este viernes 15 de mayo durante el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas.
La profesional detalló la preocupación de las autoridades sanitarias ante el aumento de casos. El departamento de Guatemala, específicamente su área metropolitana central, es el que registra la mayor cantidad de notificaciones. Le sigue la región noroccidental, que incluye a Mixco y San Juan Sacatepéquez. Sin embargo, el brote no se limita a estas zonas; municipios como San Miguel Petapa, Traijanes y San José Pinula también han reportado contagios.
Propagación del sarampión: Desde Sololá hasta la capital
El origen del brote se localizó inicialmente en Sololá, donde el municipio de Santiago Atitlán concentró un número significativo de casos, superando los seiscientos entre sus diversas localidades, como Sololá cabecera y Santa Catalina Palopó. Actualmente, es difícil encontrar un municipio en Sololá que no haya reportado al menos un caso de sarampión. La enfermedad ha mostrado una expansión preocupante, con un incremento notable en Quiché, Totonicapán, Chimaltenango y Sacatepéquez.
Un factor crucial en la diseminación del virus es la constante movilidad de las personas. La doctora Gaitán explicó que muchos de los nuevos contagios en estos departamentos tienen un vínculo directo con la capital. Esto se debe a que los afectados trabajan o transitan por la metrópoli y, al regresar a sus lugares de residencia, inadvertidamente propagan la enfermedad. El sarampión es conocido por su alta capacidad de infección, lo que facilita su rápida expansión en comunidades.
Población prioritaria y puntos estratégicos de vacunación
La campaña de contención, lanzada oficialmente, se enfoca prioritariamente en el municipio de Guatemala, Mixco y San Juan Sacatepéquez. No obstante, se realizará una evaluación escalonada del comportamiento del brote para extender la vacunación a otros municipios y departamentos conforme sea necesario, asegurando una respuesta adaptada a la evolución de la situación epidemiológica.
La estrategia de contención tiene como objetivo principal a la población en un rango de edad específico: desde los seis meses hasta los treinta y nueve años. El plan inicial es llegar a la "población cautiva", priorizando a los trabajadores económicamente activos, quienes son considerados un grupo clave en la transmisión de la enfermedad.
Las tácticas de vacunación incluyen:
- Vacunación en grandes empresas, donde los empleadores han facilitado el acceso para inmunizar a sus trabajadores.
- Establecimiento de centros de vacunación en universidades, los cuales están abiertos no solo a estudiantes y personal, sino también al público en general.
- Despliegue de equipos de vacunación móviles en escuelas, instituciones públicas, centros comerciales y paradas de autobuses.
El objetivo es alcanzar la mayor cobertura posible. En las fases finales de la campaña, se realizarán visitas de verificación para asegurar que se hayan cumplido las metas de inmunización.
Recomendaciones para la vacunación: ¿dudas o inmunidad previa?
Una de las preguntas más frecuentes entre la ciudadanía es si deben vacunarse en caso de dudar si padecieron sarampión o si ya lo tuvieron. La doctora Gaitán fue categórica en su respuesta: "Si no tiene carne, vacúnese", haciendo alusión a la importancia de la inmunización ante la incertidumbre.
La epidemióloga desmintió el mito de que vacunarse después de haber tenido sarampión pueda generar efectos adversos. "No, ni la vacuna, o sea, no importa si se puso tres vacunas, cuatro vacunas, o le dio sarampión y usted no lo sabe, una vacuna extra, por supuesto, de alguna manera no le va a molestar. Absolutamente, nada más que protegerlo", afirmó. Una dosis adicional de la vacuna no implica ningún riesgo y solo refuerza la protección inmunológica.
Sin embargo, para aquellas personas que tienen la certeza absoluta de haber padecido sarampión y, por lo tanto, de estar inmunizadas, la recomendación es diferente. "Mire, dele la vacuna a alguien más que lo necesita", sugirió la entrevistada, considerando la posible limitación de dosis. Añadió que es preferible que la vacuna sea administrada a quienes realmente tienen dudas sobre su estado de inmunización o a aquellos que no han sido vacunados previamente.




