Estados Unidos (EE. UU.) advirtió que el conflicto entre Arabia Saudita y los hutíes, respaldados por Irán, podría "intensificarse rápidamente" luego de un ataque con misiles contra Riad, el primero dirigido contra la capital saudí desde la reanudación de la guerra en Yemen.
El sábado se escucharon fuertes explosiones en Riad, mientras periodistas internacionales observaron un incendio en un depósito de combustible que llevaba el logotipo de Aramco, cerca del aeropuerto. La coalición liderada por Arabia Saudita confirmó que había interceptado y destruido un misil balístico lanzado por los hutíes, quienes también intentaron atacar infraestructura en varias ciudades del oeste del reino, incluido el puerto de Yanbu.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, reivindicó los ataques y aseguró que se realizaron dos operaciones utilizando misiles balísticos y de crucero, además de drones. Según su versión, una de las operaciones tuvo como objetivo instalaciones consideradas sensibles en Riad y la otra instalaciones de Aramco en Yanbu.
El conflicto "tiene el potencial de escalar rápidamente"
Ante la escalada, el Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió que el conflicto "tiene el potencial de escalar rápidamente" y recomendó a los ciudadanos estadounidenses fuera de Medio Oriente reconsiderar seriamente los viajes hacia la región o a través de ella.
La tensión también alcanzó a Washington. El presidente Donald Trump interrumpió su estancia de fin de semana en Camp David y regresó anticipadamente a la Casa Blanca, aunque no se informó oficialmente la razón de su retorno.
En las últimas semanas, la ofensiva hutí ha provocado cientos de muertos y el desplazamiento de más de 110 mil personas. La violencia también ha afectado las exportaciones petroleras saudíes y el tráfico marítimo.
La situación genera especial preocupación por el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta estratégica para el transporte de energía y mercancías. Mientras tanto, Turquía informó que mantiene conversaciones con Arabia Saudita y Pakistán sobre una posible asistencia militar.
Además, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en El Cairo con el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, quien destacó la necesidad de resolver las crisis regionales mediante vías políticas y diplomáticas.




